Formas sencillas de hacer que tu alojamiento sea más sostenible
Casi el 80 % de los anfitriones en Airbnb afirman que adoptaron al menos una práctica sostenible.*
Si lográs que tu alojamiento y tu rutina como anfitrión sean más sostenibles, podrías reducir tus gastos, hacer que tu anuncio se destaque y alentar a los huéspedes a seguir tu ejemplo.
¿Te animás a poner en práctica estos consejos de otros anfitriones y de nuestros colaboradores de Leave No Trace y el WWF?
Usá la energía de forma más eficiente
Algunos pequeños cambios pueden ayudarte a ahorrar energía.
- Enchufá varios aparatos a una misma zapatilla. Los televisores, los reproductores de DVD y los equipos de música siguen consumiendo electricidad, aunque estén en modo reposo. Si conectás varios dispositivos a una misma zapatilla con interruptor, te va a resultar más fácil apagarlos sin necesidad de desenchufarlos.**
- Cambiá los foquitos de luz. Los de bajo consumo generan menos calor y gastan menos energía. Los LED consumen hasta un 90 % menos de electricidad y duran 25 veces más que los foquitos incandescentes tradicionales.**
- Aislá tu espacio de la intemperie. Procurá que tu alojamiento esté bien acondicionado con burletes en puertas y ventanas para sellarlas bien y reducir los gastos en calefacción y aire acondicionado.
- Instalá un termostato inteligente. Los termostatos que se pueden regular por internet te permiten modificar la temperatura de tu espacio a distancia. Así, podés adaptarla en función de si llegan huéspedes o se van.
- Comprá con una mentalidad sostenible. Cuando tengas que adquirir electrodomésticos nuevos, fijate en la etiqueta que marca su consumo energético y elegí los que tengan un grado de eficiencia más alto. Un lavarropas antiguo usa, en promedio, unos 117 litros de agua por ciclo, mientras que los modelos más nuevos y eficientes gastan solo 49 litros.**
Reutilizá y readaptá los objetos
Intentá darles un nuevo uso a los objetos que ya tenés antes de comprar algo nuevo.
- Decorá el espacio con elementos usados. Buscá muebles y objetos reciclados de buena calidad en ferias locales, comercios de usados o mercados de pulgas.
- En lugar de remplazar, repará. Una silla retapizada o una cómoda restaurada puede durar más que algo nuevo y, además, le da más carácter a tu alojamiento que algo comprado.
- Doná lo que no necesites. Si estás renovando una habitación, regalá tus muebles, ropa blanca o artefactos electrónicos que funcionen bien a una organización local que pueda reutilizarlos.
Ahorrá agua
El agua dulce y limpia es un recurso limitado. Por eso, te recomendamos que tomes algunas medidas sencillas para reducir su consumo.
- Controlá que no tengas ninguna fuga. Una canilla que gotea puede desperdiciar más de 11 356 litros de agua al año.** Revisá con frecuencia los inodoros, las canillas y los electrodomésticos. Los medidores de agua inteligentes pueden registrar tu consumo y avisarte de posibles fugas.
- Instalá accesorios que reduzcan el caudal de agua. Por ejemplo, podés poner canillas con sistemas de ahorro o inodoros con salida dual. Los inodoros fabricados hasta 1992 usan entre 13 y 26 litros por descarga, mientras que los modelos más nuevos y eficientes gastan menos de 5 litros.**
- Elegí los programas más eficientes. Si tu alojamiento tiene lavarropas o lavavajillas, alentá a los huéspedes a usar los ciclos cortos o los programas ECO.
- Dejá recordatorios para los huéspedes. Patricia, Superanfitriona en Manila, Filipinas, les deja una nota en el baño pidiéndoles a los huéspedes que sean conscientes de su consumo de agua y que reutilicen las toallas.
* Según una encuesta de Airbnb realizada a más de 77 000 anfitriones en todo el mundo entre septiembre de 2024 y mayo de 2025.
** Según los consejos sostenibles del WWF.
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