Soy esquiadora de estilo libre, medallista de plata y adicta a la adrenalina de toda la vida. Me lancé al escenario mundial en Sochi 2014, donde también adopté a una familia de perros callejeros. Desde entonces, superé los límites del slopestyle y el halfpipe, gané medallas en los X Games y representé a Estados Unidos y Gran Bretaña. Fuera de las pistas, me dediqué a la moda y a la representación LGBTQ+ en los deportes, con la misma energía y el mismo estilo audaz que me caracterizan en la nieve.