Prepará tu alojamiento para los huéspedes
A la hora de preparar tu alojamiento, priorizá la comodidad, la limpieza y el orden. Los huéspedes valoran el carácter y la calidez de un verdadero hogar.
Diseñá pensando en la comodidad
Empezá por proporcionar los elementos básicos: papel higiénico, jabón, una toalla y una almohada por huésped, y sábanas para cada cama. Adelantate y considerá qué podrían necesitar los huéspedes durante su estadía, y revisá todas las habitaciones. Estas son algunas de las habitaciones más importantes:
- La cocina. Además de los utensilios de cocina, brindar algunos productos básicos como café y té, condimentos y especias puede facilitarles mucho a los huéspedes la posibilidad de preparar una comida y disfrutar del alojamiento.
- El living. Dar un toque hogareño, como una iluminación cálida, mantas cómodas o incluso flores frescas, puede marcar la diferencia. Los huéspedes suelen buscar alojamientos con televisión.
- Dormitorios. Los huéspedes valoran contar con colchones cómodos, una mesa de luz y una lámpara accesible desde la cama.
- Baños. Además de jabón, podrías incluir shampoo, acondicionador y crema corporal. Las toallas blancas son las más fáciles de mantener y siempre se pueden blanquear.
Ordená y guardá tus pertenencias
No hace falta que te lleves todos tus objetos personales. Artículos como obras de arte, libros o almohadones decorativos ayudan a que tu espacio sea más acogedor.
- Guardá los objetos importantes. Si tenés joyas, pasaportes u otros objetos de valor, sería buena idea que los guardes en una caja fuerte, una habitación con llave o un armario cerrado, o que los dejes con algún amigo o familiar.
- Despejá las superficies. Para que todo se vea ordenado, podés guardar los electrodomésticos pequeños. Por ejemplo, guardá la tostadora o el secador de pelo en un armario.
- Ofrecé lugar para guardar cosas. Los huéspedes necesitan espacio para guardar su ropa, sus productos de higiene personal y su equipaje, así que podrías vaciar algunos cajones y dejar lugar disponible en los placares.
Limpiá a fondo
La limpieza es uno de los factores más importantes en las evaluaciones de los huéspedes. Asegurarse de que el alojamiento esté completamente limpio antes de que lleguen los huéspedes es una parte fundamental de tu tarea como anfitrión, ya sea que lo hagas vos mismo o contrates a alguien para que te ayude.
- Establecé una rutina. Las listas de tareas de limpieza ayudan a garantizar que no se pase por alto ningún detalle entre estadías.
- Repasá todas las habitaciones. Limpiá el polvo de todas las superficies, barré o aspirá y lavá los pisos.
- Enfocate en las zonas más transitadas. Prestá especial atención a los baños y las cocinas.
Si querés ayuda para preparar tu espacio, podés recibir asistencia gratuita paso a paso de parte de un Superanfitrión embajador o encontrar un coanfitrión que te ayude con todo, desde configurar el anuncio hasta realizar tareas de anfitrión en tu alojamiento.
La información de este artículo puede haber cambiado desde su publicación.
